En el suelo habían quedado manchas de vino. Trataba de recordar que mientras esperaba a Julia, dejaba vacía la botella de ron, de a sorbos. El televisor apagado. Ya los pájaros dejaban de cantar el sol perpendicular y la luz del cuarto le molestaba. Trato de pararse y lo hizo, sosteniéndose con una mano la cabeza y con la otra apoyada sobre el sillón. La casa relucía, salvo el sillón, la mesa ratonera y las manchas del piso.
Fue hasta el cuarto y vio a Julia recostada con su sueño profundo, dejando entrever entre las sabanas sus caderas anchas. Mientras se duchaba, trató de recordar a que hora había llegado Julia… se recordaba mirando un canal de cable con propagandas de llame ya, en los cuales venden productos que causan un efecto contradictorio de deseo y desagrado.
La relación, ya no era como antes. Ella siempre que podía lo llamaba para avisarle que iba a llegar un rato mas tarde. Los fines de semana programaban eventos con sus amigas. Pensaba en las llamadas a toda hora, los te amo, te quiero, te necesito, vamos al cine, vamos a comer, los abrazos a toda hora, la mirada tierna, las charlas interesantes, la admiración, la espera, el encuentro…
Se duchó, vistió y tomó las llaves del auto; Rumbo a su trabajo. Paso por la casa de los padres de julia que queda yendo hacia su trabajo. Recordó que solo habían pasado 15 minutos de su salida y de que la noche anterior Julia le había dicho que se quedaba a comer en lo de sus padres.
Pensando en su llamada a las once, a la casa de sus suegros, el cual le había dicho que Julia se fue temprano, sin comer ya que lo haria con él.
Mientras estacionaba su coche no pudo más y su llanto se fue desatando desde la garganta hasta sus pies.
Ramiro
martes, 21 de agosto de 2007
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